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Santa María
¿De qué piel voy a hablar si me exigías guantes para tomarte?
Muy a tu pesar la noche se disolvió en la cerradura de tu sexo
De tal manera apretaste los ojos que ninguna de tus lágrimas sabe de mí
aunque en mi nombre las pasearas por la nieve
Yo sabía que me quedaba sin vos cada vez que perfumaba tu cuerpo con mi demencia
Me quedaba sin vos y encofraste mi felicidad en todos tus abrigos
Ya tenías las claves predispuestas
Ya conocías el vuelo que te alejaría de mí
La alondra en donde cantarías tu libertad más indeseable
Tu atajo personal hacia la muerte
¡Ahhhhhhhhhh salvaje!
De: Canción Enferma
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